miércoles, 11 de agosto de 2010

Fiestas Patronales



Festividad de Sánta BÁRBARA
El domingo, la banda de música "LA LIRA DE CHULILLA" ofreció un concierto para toda la población en la cual hubo una actuación especial del tenor CARLOS CREMADES.

Fiestas Patronales


TRASLADO DE SÁNTA BÁRBARA

El pasado sábado comenzarón las fiestas patronales de Chulilla, en la cual se efectuó el tradicional traslado de Santa BÁRBARA desde su residencia habitual que es su ermita, hasta la iglésia del pueblo, dónde descansara hasta el próximo domingo. Ese traslado significará el fin de fiesta. Al llegar al pueblo, se produjó una serie de cantos en honor a la patrona.

Después de cenar, se realizó una verbena en la cual hubo bastante gente. En ella bailarón y cantarón hasta altas horas de la mañana.


viernes, 6 de agosto de 2010

Charco Azul


Es un lugar tranquilo donde el ingenuo humano intentó construir una presa y que sirve de antesala al Salto o Estrecho de Chulilla, impresionante y estrecho cañón por donde las aguas del Turia se atropellan hasta caer en el remanso del Charco Azul.

En este lugar hubo una presa musulmana de mampostería y barro con dos acequias, una por cada orilla del valle.

Otras presas se levantaron más tarde para suministrar agua a los molinos y para el riego; con las avenidas de principios del siglo XX desaparecieron estas infraestructuras que habían sido utilizadas al menos desde el siglo XVII.

El transporte fluvial de madera por el Turia que durante siglos llevó los troncos hasta la misma ciudad de Valencia, encontraba en la zona del Estrecho de Chulilla el mayor escollo de todo el itinerario, ya que el paso angosto impedía a los gancheros o madereros seguir a los troncos desde las orillas; en ocasiones cuando paso de la carga encontraba algún impedimento los hombres se descolgaban peligrosamente desde la parte alta de las paredes para intentar solucionar el atasco.

En esta dura tarea los gancheros tenían que realizar muchos trabajos previos para que fuera posible el transporte en zonas angostas como ésta; entre ellos estaba el “asnado” por el que a base de retener el agua con maderos en los salientes, se lograba mayor profundidad en el cauce y mayor facilidad para que los troncos bajaran por él.


Trás realizar una explicación del Charco Azul, procederemos a explicar el sendero que conduce a este charco.

DATOS DEL SENDERO
Longitud: 2 km.
Dificultad - baja
Tiempo 1h 30'

DESCRIPCIÓN DEL SENDERO
El punto de partida es la plaza mayor del pueblo, plaza de La Baronía, esta plaza da nombre a la antigua Baronía de Chulilla, instituida en 1274.
A medida que vayamos caminando y dejando atrás el núcleo urbano nos encontramos con una perspectiva que nos deja asombrados, El Cañon Del Túria. Paredes rectas formadas por la erosión del río. En este trazado del Cañon, encontramos el Charco Azul, remanso natural del Túria que impresiona por su amplitud así por la naturalidad de sus aguas.

También podremos encontrar hasta la llegada al Charco Azul una serie de instalaciones realizadas a principios de siglo para aprovechar el agua, estas conducciones atraviesan el subsuelo del pueblo y llevan agua hasta la central de luz que esta a 4 km. de Chulilla. Estas instalaciones tienen el comienzo en el propio Charco. Por este motivo en todo este trazado el río lleva un menor caudal de agua. De vuelta a nuestro punto de origen la imagen que se nos ofrece es distinta a la de bajada, de vuelta pasaremos por otros remansos donde poder disfrutar de sus aguas La Peña La Judía, El Remanso Las Mulas, Las Canales, sobre este remanso, observaremos la "Cueva del Gollisno" y encima de esta cueva veremos el barranco que nos llevaría a otra cueva "La Cueva Del Tesoro". Poco a poco aparecería de nuevo el pueblo y tras un ascenso por sus empinadas calles, llegaremos a nuestro destino inicial.

jueves, 5 de agosto de 2010

Sendero Local "Cuevas - La Peñeta"


Datos del sendero
Longitud: 1 km.

Dificultad: media

Recomendaciones: ir provistos de botas de montaña y ropa cómoda


Descripción del sendero

Salimos de la Plaza de la Baronía por la calle Maestro Amblar. Al comienzo de esta veremos señalizado nuestro sendero al comienzo de la calle San Juan. Tomaremos esta calle, para desviarnos a escasos 50 metros de nuevo a mano izquierda para adentrarnos en la calle de Las cuevas. A la finalización de esta nos encontraremos un mirador desde el que se contempla el Cañón del Turia dirección hacia el Charco Azul.

Desde el mismo mirador comienza un sendero que nos llevará al mirador de La Peñeta. Pasaremos por Las Cuevas, pasaremos enfrente de la Cueva del Gollisno y sobre esta cueva o abrigo observamos el barranco de La Cueva del Tesoro. Poco a Poco vamos bordeando el pueblo hasta llegar al mirador de La Peñeta. Punto donde tiene fin el Cañón del Turia desde su comienzo en la presa del pantano. Desde el mirador nos dirigiremos por la calle Mayor hasta finalizar nuestro recorrido en la plaza de La Baronía.

FIESTAS DE SANTA BÁRBARA del 7 al 15 de Agosto

Sabado 7:
-14:00: Volteo de campanas
-20:00: Traslado Santa Barbara
-01:00: Verbena LAS VEGAS en el campo de futbol

Domingo 8:
-11:00: Pasacalle
-11:30: Misa en honor a Santa Barbara
-14:00: Gran dispará en la plaza
-18:30: Exposición sobre trabajos manuales (amas de casa)
-21:00: Procesión de Santa Barbara
-00:00: Concierto ofrecido por LA SOCIEDAD MUSICAL LA LIRA DE CHULILLA y nuestro tenor internacional Carlos Cremades

Lunes 9:
-09:00: Rezo de laudes en la iglesia
-12:00: Misa solemne
-14:00: Gran dispará en la plaza
-17:00: Campeonato de PING-PONG, en el polivalente
-20:00: Rezo de vísperas en la iglesia
-21:00: Procesión en honor a la Virgen de los Angeles
-00:00: Verbena en la plaza, orquesta LA RED

Martes 10:
-11:00: Parque acuático en la piscina municipal
-18:30: Escuela de circo
-20:00: Misa por los difuntos de Chulilla
-22:00: Paella gigante en la plaza
-00:00: Actuación del grupo SAINETES POPULARES
Acontinuación TERRAZA DE VERANO en el campo de futbito

Miercoles 11:
-18:00: Merienda infantil
-19:00: Espectáculo infantil EL CIRSO
-22:00: Cena popular en la plaza, ESPECTACULAR BARBACOA (TORRÁ)
-00:00: "TÚ SÍ QUE VALES", play-backs, karaoke, monólogos, chistes...
Al finalizar DISCOMOVIL

Jueves 12:
-18:00: Ruta cicloturistica
-18:30: Merienda para los jubilados, amenizada por un grupo musical de tabal y dolzaina
-22:00: GRAN CONCURSO DE PAELLAS Y SANGRIA
-00:00: Representación en la plaza de la Zarzuela MY FAIR LADY
-01:00: TERRAZA DE VERANO con música en el campo de futbito

Viernes 13:
-10:00: Gran exhibición de TIRO Y ARRASTRE
-18:00: Partida de exhibicion de PELOTA MANO en el polideportivo
-21:30: Rosario de las familias (vuelta corta de la procesión, con farolicos...)
-22:00: Cena popular en la plaza, CONCURSO DE POSTRES
-01:00: Gran verbena, PRIMERA PLANA, en el campo de futbito

Sabado 14:
-10:00: "Me gusta mi pueblo limpio", marcha ecologica hasta el charco azul, almuerzo y cuentacuentos.
-11:30: Misa al Beato Félix Yuste Cava
-18:30: Desfile de las CARROZAS
-22:30: cena de sobaquillo en la plaza
-0:00: Grandioso espectáculo de magia en la plaza
-01:00: MACRODISCOMÓVIL FIN DE FIESTAS (estructura gigante montada a 7 mts de altura, formando un cuadrilátero de 10x10 metros, con 2 barras transversales, con pantalla de video proyección, 16.000 W de sonido, procesados digitalmentey 70.000 W de iluminación y efectos, 2 Dj y 1 Vj profesionales) EN EL CAMPO DE FUTBOL

Domingo 15:
-10:30: Misa solemne
-11:00: Parque infantil en la plaza de la Baronía
-17:30: Campeonato de juegos de mesa en el polivalente
-22:00: Traslado de SANTA BARBARA a la ermita

viernes, 23 de julio de 2010

Chulilla






Chulilla es un pueblo blanco incrustado en la falda de un cerro coronado por un castillo árabe y abrazado por el abundante caudal del Turia.


Chulilla es para muchos sinónimos de salud y bienestar, no en vano las virtudes de las aguas de su conocido balneario han sido su principal atractivo durante muchos años. Pero, la Luliella romana y la Xulella musulmana tienen mucho más. Su castillo y las callejuelas enrevesadas que discurren a sus pies, los paseos por la ribera de un generoso río Turia y una sorprendente gastronomía de interior, son otros regalos que Chulilla ofrece al visitante.

La carretera que nos dirige a la Villa, discurre por una planicie dedicada al cultivo de regadío. A los pocos minutos, de atravesar una pinada comenzamos a observar, las primeras casas. Estas son de construcción moderna, y se han ido ubicando alrededor de la Ermita de Santa Bárbara. Esta ermita recibe dicho nombre porque la patrona del pueblo, descanas allí durante todo el año. Fue construida en 1364 y renovado en 1730, aunque hace pocos años se restauró. Desde este lugar, se observa el pueblo, que esta construido en la falda de un castillo musulmán, y en el cual destaca el campanario de la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles.


Chulilla es un pueblo blanco incrustado en la falda de un cerro coronado por una fortaleza de origen musulmán y abrazado por el río Turia que todavía mantiene un importante caudal. El río, que esta presente en la vida del pueblo, forma un cerrado meandro que bordea al municipio labrando un formidable cañón de paredes verticales. En lo más alto del cerro, las murallas bien conservadas de su fortificación nos sugieren un pasado intenso, lleno de intrigas y luchas por un enclave de gran importancia estratégica como lugar de paso.

Chulilla es un pueblo rampante cuyas casas blancas orientadas al levante se encaraman al cerro siguiendo las curvas de nivel. Y poco, debe haber cambiado desde que en 1340 le fuera otorgada la Carta Puebla en beneficio a la minoría cristiana. Sus calles enrevesadas y sus gentes sosegadas nos sumergen en una tranquilidad tal que parece imposible encontrar a tan poca distancia de Valencia, una de las ciudades de España más populares.


No son pocos los atractivos de la villa, situada en el corazón de la serranía, atractivos que, como ahora veremos, satisfarán a los enamorados de la historia, a senderistas y escaladores, a naturalistas y aficionados a la geología, y eso por no hablar de aquellos que quieran prescindir de los agobios de la vida actual dejándose seducir por las curativas estancias en el balneario. También tenemos rutas de senderismo y de ciclismo, además de una magnífica oficina de turismo en la cual, os informaremos de las cosas que hay que visitar en este magnífico pueblo.


Las fiestas de Chulilla son de lo más animado, sobre todo durante las celebraciones que anuncian la llegada de la primavera, Los Mayos, con sus cantos irónicos sobre la actualidad del pueblo a ritmo de jota; ironía que todos soportan con el dulzor de los reguiños, las pastas que hacen estos días. Los auténticos protagonistas de estas fiestas son los cuatro mayorales, dos obreras –chicas de unos 20años- y dos floreritas – dos niñas-, todos vestidos con el traje típico de chulilla. Las fiestas del Santísimo Cristo, tienen lugar en septiembre y resultan muy vistosas pues las calles se engalanan con cruces ornamentales, a cuál más bonita, para obtener el premio a la mejor cruz.

No por estar en Valencia, el plato típico de Chulilla, es la paella, su gastronomía es Recia y poderosa como corresponde a las zonas de interior. Aquí, podemos degustar platos como la olla churra, olla de berzas, el gazpacho serrano y ricos embutidos.


Tras haber echo un breve paréntesis explicando las fiestas y gastronomía del pueblo, os voy a explicar la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, que se encuentra en el corazón de la villa. Construida sobre una mezquita entra los siglos XV y XVII, originariamente constaba de una nave rectangular, pero más tarde se le añadió el campanario, la sacristía y una capilla. Entre su abigarrada ornamentación barroca destaca un zócalo con azulejos del siglo XVI -hermano del existente en la iglesia del Corpus Christi de Valencia-, una talla de madera policroma de la Virgen con Niño, también del siglo XVI, y un lienzo de la Virgen del Castillo con Niño del siglo XVII.

Para observar los alrededores del pueblo, os voy a explicar donde se localizan los dos miradores. El primero, es el de la Peñeta. Se localiza al final de la Calle Mayor. A nuestros pies la fértil vega del Turia que se nos ofrece sin velos. El río discurre manso y los agricultores realizan en sus pequeños campos las tareas que en esa época del año toca. Al fondo, se observa la sierra Chiva y a las espaldas el ventanal del Castillo – por donde la reina mora, se descolgaba para ir a ver a su amante, que era cristiano. Por ese ventanal, un día se descolgó y la mora se mató-. De ahí, seguimos la calle Mayor dirección a la Plaza de la Baronía, una vez allí, la atravesamos y continuamos por la calle San Juan, para a pocos metros girar a la izquierda y introducirnos en la calle las Cuevas, al final de esta calle encontramos el mirador de las Cuevas. En este, observamos como el río discurre encajonado por todo el cañón del Turia, también, observamos como el fruto que prevalece es la algarroba –ya que se cría muy bien en zonas de secano-, a la parte izquierda se ve el Castillo, la tabla de los Cazadores.

Para ir al castillo, sólo tienes que coger una calle tras otra hacia arriba, ya que el Castillo de Chulilla es como Roma. Atravesamos la puerta coronada por un arco de medio punto. Al llegar a la torre del recinto señorial, observamos Chulilla desde lo alto, como si lo hiciéramos desde la Muela, monte que protege al pueblo. Aprovechando que estamos en el Castillo, y que tiene mucha historia, os voy a contar la historia de Chulilla.

Con la romanización de estos poblados se abandonaron y sus gentes ocuparon los llanos. Entonces, en honor a Julio César, el lugar pasó a denominarse Luliella y de esta época se conserva el aljibe del castillo, emplazamiento que se mantuvo como “castro” en la época romana. Al estar situado en un importante nudo de comunicaciones, el enclave pronto fue el más relevante, junto al castillo de Alpuente, en muchos kilómetros a la redonda. Efectivamente el castillo, declarado Monumento Histórico Artístico en 1981, fue el embrión de la población y a sus pies se sucedieron interesantes episodios protagonizados por los diferentes pueblos que han pasado por aquí. En realidad, las murallas solo defiende el flanco meridional de la población ya que se desploma hasta el río innecesario cualquier otro tipo de protección.

Poco queda de la Xulella musulmana. Por aquel entonces, gracias a un pacto establecido en el rey Abu Zayd, rey moro de valencia, y Jaime I, la fortaleza se mantuvo por un tiempo bajo dominio musulmana. Pero en 1340, el obispo Ramón de Gastón otorgó la Carta Puebla en beneficio de cien pobladores cristianos y con ellos como dominadores, el castillo sufrió sus primeras reformas. Éstas se sucederían a lo largo de los siglos XV y XVI, época a la que pertenece la atalaya del Frailecico, al suroeste, que dominaba esa parte del territorio. No faltó quien utilizó estas murallas como prisión tal es el caso del inquisidor de San Juan de Rivera, que encerró aquí a numerosos párrocos acusados de herejes. Ya en el siglo XVII, con la triste expulsión de los moriscos, la población disminuyó mermando así la importancia del pueblo hasta que se produjo una nueva colonización de genes venidas de Navarra y Aragón; así se alcanzaron altos niveles de doblamiento hasta principios del siglo XX, momento en que el descenso de población volvió a producirse como consecuencia de la emigración a las ciudades, fenómeno que ha alcanzado nuestros días.

El final del esplendor de la fortaleza hay que buscarlo en fechas recientes pues durante el siglo XIX, durante guerras carlistas, sus murallas protegieron a las tropas pretendientes. Hasta tres fuertes envites isabelinos resistieron los muros, pero finalmente gubernamentales se impusieron y el castillo pasó a ser ruina. Del castillo destaca su puerta de acceso con un bien conservado arco de medio punto de baldosa, las

estancias de lo que debió ser el cuerpo de guardia, el aljibe romano, una torre barbacana, un bastión circular, unas dependencias abovedadas y una capilla dedicada a San Miguel. Tras su abandono, los vecinos usaron estos viejos muros como cantera para obtener de forma fácil piedras para la construcción hasta que comenzaron, en 1981, los trámites para su declaración como Monumento Histórico-Artístico. Fantaseando con estas historias que acabó de leer, dejo que mi mirada se pierda siguiendo los meandros del Turia. Al fondo: junto al río, un edificio de aspecto decimonónico asoma entre los pinos; el Balneario de Chulilla.

Balneario de Chulilla

Sin duda, tan importante como en tiempos lejanos fue para Chulilla su estratégica situación y su fortaleza, lo ha sido en tiempos recientes su balneario. A cuatro kilómetros del casco urbano, junto al río Turia, ha querido la naturaleza que aflojen las aguas termales, las de Fuencaliente, con propiedades minero-medicinales a 23 ºC. El entorno es privilegiado y el frondoso jardín alberga enormes plátanos y palmeras, laureles, pinos, chopos, rosales y toda suerte de plantas de jardinería; en medio, una piscina siempre lista para el baño recibe las aguas templadas de la fuente. Una inscripción recuerda que el balneario de Fuencaliente, hoy conocido como el Balneario de Chulilla, fue reconstruido en 1965 por el pueblo. Y remozado veinte años después.

Las primeras referencias escritas son del siglo XVIII pero no fue hasta finales del XIX cuando se construyó una primera casa de baños municipal. La construcción tiene ese regusto de los edificios de aire decadente, nada que ver con los modernos servicios e instalaciones que ofrece en su interior. Desde el aparcamiento, un pasillo cubierto por espléndidas trepadoras, que conduce hasta la recepción. Gracias a sus especialistas, el balneario, es el lugar apropiado para combatir reumas, enfermedades de la piel y del aparato digestivo, para corregir la función biliar.

Las memorias de los viejos del lugar

Su ubicación serrana hace de su término un buen lugar para los paseos campestres, para el senderismo pedestre o ciclista. Entre las varias opciones, permítame recomendar el paseo al Charco Azul. Desde el pueblo, un cartel nos indicará el camino, sin pérdida posible, que en media hora nos llevará junto al río hasta esta pequeña presa de aguas claras que se construyó para regular el paso del río por Chulilla. Desde aquí, unas canalizaciones llevan el agua por debajo del pueblo hasta una pequeña estación hidroeléctrica. Hoy el Charco Azul es un estimado enclave frondoso donde los jóvenes se refrescan en verano. La excursión discurre entre enormes acantilados calcáreos como la Peña Judía o la Peña Mosén, que arrancan en el mismo Turia y durante el trayecto se disfruta de buenas panorámicas del castillo.

Para finalizar, los veteranos recordaron tiempos pasados en los olivares, en los almendros y en las huerta; tiempos en los que fabricaban los capazos y las esparteñas en las cuevas de detrás del castillo los días de lluvia.

sábado, 10 de julio de 2010

Quieres caminar?

Si es así, acude a chulilla y observaras una amplia gama de km. a desarrollar.
Hoy os voy a describir un sendero local.
Plaza de La Baronía Lebrillico – Muela -Plaza de La Baronía
Longitud:4 Km.
Dificultad Media
Recomendaciones :
Ir previstos de agua, botas ligeras de montaña y ropa cómoda o de abrigo según la temporada.

Descripción del Sendero

Salimos de la plaza de La Baronía por la calle El Salto dirección Las Eras (aparcamiento) una vez allí junto a un Corral, comenzaremos a ascender la ladera de La Muela, a medida que vayamos caminando, lo haremos bordeando constantemente restos de una conducción de agua que tenía su origen en la fuente del Lebrillico y que finalizaba en lo que hoy es La Plaza de la Baronía, donde había una balsa para el ganado. Una vez en la Fuente del Lebrillico (actualmente seca) continuamos el ascenso hasta lo alto de La Muela. Una vez allí varios son los miradores donde poder recrearnos la vista, uno de ellos el mirador de La Cruz, que impresiona por el saliente donde se encuentra, así como por la vista que nos ofrece. El camino de vuelta parte desde una pequeña balsa junto a unas mesas y bancos, comenzaremos el camino de descenso, a unos 500 metros abandonaremos la senda para incorporarnos a un camino de tierra más amplio y a otros escasos metros volveremos a incorporarnos de nuevo a una senda más estrecha continuaremos por ella, hasta llegar de nuevo al pueblo, continuaremos la calle de La Cruz, calle Valencia, para acabar el recorrido en la plaza de La Baronía.